Lunas en Casas:

Recordemos que Los Planetas y sus energías trabajan en Las Casas y no en Los Signos, y tanto La Luna, como otros elementos del gráfico astral en cuestión, también sucede lo mismo. ¿Porqué vimos Lunas en Signos?, porque los Signos les dan el color a los Planetas y demás elementos del Gráfico. Entones si La Luna está en Aries y luego vemos que está en Segunda Casa que corresponde a Tauro, será una Luna Ariana de color rojo captando la impetuosidad de Aries pero la actitud de seguridad, perseverancia y materialismo de Tauro, y sumaran ambas cualidades, así tenemos que ver si nuestra Luna está en tal Signo y en cuál Casa y leeremos ambas posiciones.

La casa donde se encuentra la Luna es la esfera de nuestra experiencia donde buscamos sobre todo la seguridad emocional. Es donde nos resulta más fácil sentirnos cómodos y donde nos refugiamos cuando necesitamos un descanso de la lucha diaria por la existencia. Representa el ámbito de nuestra vida donde nos encontramos con circunstancias fluctuantes y atravesamos fases que dependen de nuestros estados de ánimo cambiantes.

Luna en la Primera Casa: La Primera Casa contiene el Ascendente y es, por lo tanto, el área más personal del mapa astral. La condición de esta casa indica la naturaleza de nuestra personalidad, nuestro temperamento y el grado de confianza que tenemos en nosotros mismos.

Proporciona energía a sus respuestas emocionales, instintivas y sensoriales. Por consiguiente, su presencia irradia cualidades lunares: sensibilidad y receptividad, hacia las cuales los demás se sienten naturalmente atraídos. Su inteligencia opera en la dimensión de la intuición, que le lleva a saber instintivamente qué es lo que tiene que hacer en determinadas situaciones. Es una de esas personas que pueden “olfatear” las oportunidades, “sentir” el peligro o “ver” venir las complicaciones.

Sentimentalmente no es esta una buena posición, dado que la vacilación y los frecuentes cambios de humor a los que inclina la Luna aquí, harán que sean candidatos a cambiar de pareja varias veces, cosa que se considerará también de lo más normal, dado que la Luna es muy indecisa, frívola y dubitativa a la hora de tomar una decisión a largo plazo. Aunque por otra parte les gusta cuidar, nutrir, mimar a las personas que le rodean. Es algo así como aceptar el papel de “madre” de los demás, no en vano está posición natal hará que tengan poderosos lazos psíquicos o compromisos con su madre, que ejercerá en su destino un papel preponderante.

Esta posición de la Luna le otorga también excelentes cualidades y un don especial para las relaciones con el mundo infantil.

Luna en la Segunda Casa: La Segunda Casa representa nuestro deseo de obtener y poseer valores —no sólo tangibles y económicos, sino también mentales, emocionales y espirituales— que necesitamos para la seguridad de nuestra existencia. También está relacionada con nuestras ataduras emocionales a las cosas o personas que nos rodean. Se contenta con la seguridad emocional que aportan el dinero y las posesiones, sus recursos materiales. Tienen un sexto sentido para ganar dinero. Esta posición señala recursos internos de adaptación y sensibilidad, además de la capacidad de saber instintivamente lo que otros quieren o necesitan, especialmente las mujeres, y productos dirigidos a ese sector del mercado podrían proponerle ganancias importantes.

Tiene una gran necesidad de seguridad económica y de tener un hogar estable, no es una persona que improvise o le guste vivir la vida al día en estos campos, sino todo lo contrario. A pesar de ello, la Luna en este sector favorece las ganancias, pero no asegura que sean estables, sino con fluctuaciones, es decir, con cambios en las fuentes de ingresos a lo largo de la vida. Es también una posición que favorece las actividades profesionales relacionadas con el comercio, y con el mundo femenino en general.

Luna en Tercera Casa: Representa el desarrollo de nuestra relación comunicativa con el entorno y nuestra forma de ver y comprender las circunstancias externas. Es el dominio del pensamiento lógico, de la facultad del habla y de la adquisición de datos e informaciones.

Con la Luna en la Tercera Casa, tienen la capacidad de “sentir” lo que otros están pensando, y por lo tanto, es probable que experimenten cierta dificultad para distinguir entre sus propios pensamientos y los de quienes le rodean. Tienden a creer que es objetiva y racional cuando, en realidad, están reaccionando sobre la base de algún complejo emocional. Las diversas situaciones se le aparecerán teñidas por sus estados de ánimo y su sensibilidad. Si están en un estado anímico positivo, lo interpretarán todo en forma positiva, pero si se sienten vulnerables o deprimidos, interpretarán de manera muy diferente la misma circunstancia.

Poseen buena imaginación y memoria, y se sienten ávidos de conocimiento por la seguridad que significa saber verdaderamente cómo funcionan las cosas. Aunque este emplazamiento da cierta adaptabilidad a los entornos cambiantes, es probable que sus mentes divaguen o fluctúen entre un interés y otro. Vale la pena concienciarse de esta tendencia e intentar aplicar sus facultades racionales con más determinación.

Luna en Cuarta Casa: Tiene que ver con el mundo del inconsciente, la base emocional, la tradición familiar y, en concreto, la madre como símbolo de protección y nutrición. La Luna en su casa natural puede señalar una excesiva identificación con la familia; es decir, aun cuando tenga ya su familia propia, es probable que haga las maletas y corra a ampararse en su familia de origen cuando surgen dificultades.

Necesitan que el hogar sea una especie de retiro o santuario, y por lo tanto sintonice finamente con los movimientos ocultos y los cambios de atmósfera del medio familiar. No obstante, puede que no siempre lleguen a conseguir que sus sentimientos sean claros para los demás y que, en situaciones adversas, tienda a regresar a pautas de conducta que se remontan a su primera infancia. Buscan apoyo y estímulo en su hogar y su familia. Les interesa la historia (personal o de cualquier otro tipo) y tiende a ser una persona nostálgica. La seguridad y la tranquilidad son algo de gran importancia para usted; necesita una buena base para llegar a ser productiva.

Luna en Quinta Casa: Es la casa del Sol y simboliza, por lo tanto, nuestra aspiración de expresar las cualidades únicas de nuestra personalidad en todo su resplandor y plenitud. Aquí se manifiesta nuestro placer de experimentar y nuestra fuerza creativa. También muestra la relación que tenemos con los niños, así como el niño que se esconde en nosotros mismos.

Con la Luna en la Quinta Casa, banalizan su búsqueda de comodidad, seguridad y relajación por medio de hobbies, romances y empresas creativas. Es posible que la expresión artística sea innata y natural y que un sentimiento inherente de su propia importancia y de su condición especial les permita disfrutar de sus dotes sin tener que demostrar nada.

La Luna en este emplazamiento sugiere que es sumamente atractiva para los demás. Su manera de presentarse es agradable, simpática y por lo común nada amenazante para la mayoría de las personas, como si tuviera un aire vagamente familiar; da un toque romántico y aventurero a su vida sentimental. Antes de llegar al matrimonio, pasará por muchos amores y romances, pues la Luna aquí favorece todo lo relacionado con los placeres y los afectos, pero los hace inestables y cambiantes. Sus romances y aventuras amorosas son con personas influyentes o muy populares en su entorno, y generarán cambios importantes en tu vida. Por otro lado, la familia suele interferir e inmiscuirse demasiado en su vida romántica y sentimental. Asimismo, su circulo particular de amistades íntimas será muy numeroso, pues tienes don de gente y gustas mucho de estar divirtiéndote con la gente.

Luna en Sexta Casa: Corresponde a nuestra facultad y forma de utilizar nuestros recursos y cualidades según las necesidades que se presenten en la vida. Aquí vemos nuestra actitud hacia el trabajo y el modo de cómo organizamos nuestra existencia. Con la Luna en la Sexta Casa, la salud física, lo mismo que su capacidad de hacer frente a las contingencias de todos los días, variarán de acuerdo con sus estados de ánimo. Deberían prestar atención especial a sus dietas, ya que al iniciarse un período de dificultades emocionales puede presentarse problemas con la comida o con el exceso de alcohol. El cuerpo tiene su propia sabiduría instintiva, que es capaz de aprender a reconocer y respetar sin demasiado esfuerzo. Si se toman el tiempo de observar lo que registra su cuerpo cuando entra en una habitación o cuando le presentan a alguien, se darán cuenta de lo mucho que es posible intuir mediante las sensaciones corporales. Experimentan la necesidad de sentirse emocionalmente comprometido con su trabajo. Por lo común, un trabajo que le permita la interacción con otras personas es mejor que trabajar en un aislamiento excesivo, aunque, en ocasiones, se encuentra complicado con la vida personal de compañeros, algo que no necesariamente desagrada, ya que gusta satisfacer las necesidades prácticas y emocionales de otras personas. De modo que se adaptaría bien a cualquier empleo en que pueda desempeñar un rol “materno”.

Luna en la Séptima Casa: El Descendente es el punto diametralmente opuesto al Ascendente, y describe nuestra facultad de recibir y absorber aquello que se nos va acercando. Simboliza nuestro encuentro con el Tú, la forma de establecer contactos, y las personas que cobran significado en el transcurso de nuestra vida. Esta casa revela el tipo de persona que se siente atraída hacia nosotros e indica las expectativas que aportamos a nuestras relaciones.

Con la Luna en esta casa tienen la tendencia a ser hipersensible, o bien adaptarse en exceso a las necesidades de otros, especialmente de la pareja, con lo cual su identidad resulta demasiado condicionada por lo que otras personas quieren que sea.

Inversamente, es posible que en la pareja busque a una madre, o que busque el matrimonio por la seguridad que parece ofrecer, y por la promesa de una familia y un hogar cálido y acogedor que le den una sensación de pertenencia.

Este emplazamiento indica también que las relaciones en general, tanto las íntimas como las sociales, o incluso las relaciones de otras personas, tienden a tener una fuerte influencia sobre los estados de ánimo y cambios emocionales.

La Luna aquí da también cambios en las asociaciones que emprendan. Le gustará asociarse o montar negocios con otras personas, por lo cual puede tener litigios y enfrentamientos con la gente. A pesar de ello, la Luna aquí es un indicio de popularidad y favorece también las ocupaciones de cara al público.

Luna en Octava Casa: Corresponde a la intensificación del encuentro con el Tú. Simboliza los valores en una relación matrimonial, pareja o de socios y, también, nuestra capacidad de compartir. Esta relacionada con las herencias, el sexo y la muerte y  transformación, las enfermedades virulentas. Con la Luna en la Octava Casa, poseen una especial afinidad con las fuerzas ocultas que operan personal o colectivamente. Sin embargo, quizá sientan confusión o “un estado de superación” por poderosos complejos inconscientes que se apoderan y abruman. De niño debe haber sido sumamente sensible a los movimientos subterráneos en el entorno hogareño, especialmente a los sentimientos más profundos de la madre, a sus estados de ánimo y a sus frustraciones, y es probable que, en su interior, siga aún “cargando” con ellos. Además, es posible que las relaciones actuales reaviven en las primeras pautas emocionales, y exista en  la necesidad de profundizar en el pasado para descubrir las raíces de estos problemas.

También es posible que las primeras experiencias con el sexo o la muerte hayan afectado profundamente al carácter, y ahora tienden a buscar el contacto o la intimidad sexual principalmente por lo que brinda seguridad emocional, o como manera de olvidar las exigencias del mundo. Por otro lado, poseen una natural capacidad para ayudar a otros a descubrir el sentido de su propio valor y dignidad. Es capaz, literalmente, de “encargarse” del dinero de otros, o de cuidarlos y atender a sus necesidades en momentos traumáticos y de transición. Este emplazamiento de la Luna confiere un don especial de sintonizar con la psique humana, lo cual  permite ofrecer servicios que otros no pueden dar. Si se dedican a responder espiritualmente a las necesidades de los demás, podrán enriquecer su vida interior más de lo que pueden imaginar, y también ganar suficiente dinero para vivir cómodamente.

Luna en la Novena Casa: Se trata de relacionar el conocimiento adquirido con las experiencias personales para lograr una visión integral del mundo y una orientación en la vida. Están relacionados con los viajes —tantos los internos como los externos—,  la filosofía, la religión y el derecho. Con la Luna en la Novena Casa, poseen una natural receptividad hacia todo lo que sea filosofía y religión, y una capacidad intuitiva para comprender los conceptos y símbolos espirituales. Los sentimientos dan acceso a aquello que la mente no puede comprender racionalmente.

Es probable que en la vida haya períodos durante los cuales residan en algún país extranjero, especialmente en conexión con la búsqueda espiritual y el crecimiento interior. Es posible también que se sientan más “en casa” y más seguros cuando mediten sobre el sentido de la vida, o encuentren a punto de subir un avión o de embarcarse en una nueva empresa o en una aventura exótica.

La manera de ocuparse por los demás puede expresarse compartiendo con ellos sus intuiciones filosóficas o espirituales, o inspirando en potenciales discípulos nuevas esperanzas y visiones, un significado original y una orientación nueva.

De mente e intelecto profundo son muy imaginativos y creativos. Desean descubrir cosas, investigar en campos donde nadie haya estado. La Luna aquí facilita el reconocimiento intelectual por parte de los demás hacia si mismo, dado que el caudal intelectual con el que vienen a este mundo es muy valioso y aprovechable. Asimismo, hace que sean una persona gregaria, que aprende de la gente y especialmente de las mujeres.

Esta posición planetaria incita también a que hagan varios viajes largos en la vida, largos tanto en el tiempo como en el espacio, pues esta necesidad lunar de expansión mental se satisface de una forma natural viajando y conociendo otros mundos, culturas y personas diferentes.

Luna en la Décima Casa: Aquí se encuentra El Medium Coeli o Medio cielo (MC) es el cenit, el punto más alto, del horóscopo y simboliza, entre otras cosas, nuestra posición social, la cual corresponde en la sociedad actual al éxito profesional. Además de la reputación, la ambición de hacer carrera, la responsabilidad hacia la sociedad y las metas políticas. Con la Luna en la Décima Casa, poseen algo como un sexto sentido para percibir y comprender lo que desea la gente, y es probable que en sus carreras vocacionales se reflejen cualidades maternales: servir a otras personas y atender sus necesidades, tanto físicas como psíquicas, alimentarlas, alojarlas, cuidarlas cuando están enfermas, etc.

Por otro lado, lo que puede causarles problemas es la esperanza de que el mundo se comporte con ellos como una madre, por mediación de la seguridad social, por ejemplo. Por más maduros y autosuficiente que parezcan, sus tendencia es, como un niño pequeño, al levantar los ojos hacia la madre/mundo, en demanda de amor. Además, son sumamente sensibles en lo que se refiere a la reputación, a la presentación en público y, en general, a lo que piensen de si la gente. Se refugian en su trabajo cuando necesitan fuerza y estímulo.

Favorece las ocupaciones vinculadas con el público en general, y con las mujeres en particular.

Dado que la Luna es inestable y cambiante, da también para bastantes cambios de posición social, no siendo por ello un indicio de que el destino esté regido por el famoso refrán "cría fama y échate a dormir".

Luna en la Undécima Casa: La Undécima Casa refleja nuestro deseo de alcanzar una determinada identidad o posición por medio de la identificación con un grupo. Representa nuestro círculo de amigos, experiencias colectivas, ideas humanitarias y visiones futuras destinadas al progreso de la sociedad en que vivimos. Con la Luna en la Undécima Casa, necesitan formar parte de un grupo y recibir de sus amigos y conocidos la fuerza y el estímulo que necesitan. La participación en actividades de grupo y en salidas sociales constituye para ellos una forma de relajarse y eliminar tensiones ante las presiones impuestas por otros aspectos de la vida. Sus objetivos y ambiciones suelen fluctuar con sus estados de ánimo, y quizá se dejen influir demasiado fácilmente por las opiniones de otros en lo referente a lo que pueden ser mejor para si mismos.

Por otra parte, con esta posición de la Luna, poseen la potencialidad de conmover los sentimientos de grandes grupos de personas. Por lo tanto, el trabajo con los demás, especialmente para metas comunitarias y humanitarias, podría ser perfecto para si mismos. Una de las cosas más importantes para que sus ideales se vuelvan realidad.

Sus amistades serán numerosas, pero cambiantes, inconstantes y de carácter variable. Muchas amistades las harán a través de conexiones familiares o del lugar donde hayan nacido. Por ello tratarán de hacer una gran "familia" con todos sus amigos. El papel preponderante que tienen dichas personas en sus vida hará que el humor cambie según los objetivos, motivaciones, opiniones y reacciones de sus amigos, por lo que deberán tener cuidado, dado que influirán mucho en su vida particular.

Luna en Duodécima Casa: La Duodécima Casa es la más compleja, porque corresponde a esferas de la vida que se consideran tabúes y no suelen ser temas de nuestras conversaciones. Aquí se disuelven el ego y el sentido de la individualidad en favor de un sentimiento de comunión espiritual. Representa la soledad, el sacrificio, la empatía y la inspiración mística. Con la Luna en la Duodécima Casa, poseen una vulnerabilidad psicológica innata. A la manera de una aspiradora psíquica, “absorben” lo que circula por la atmósfera. Es necesario que dominen su sensibilidad y aprendan a usarla, en vez de vivir abrumados por ella. Pueden necesitar, incluso, períodos de aislamiento para restablecer su equilibrio y su paz interior.

La raíz de los problemas emocionales se hunde profundamente en el inconsciente, y no es fácilmente accesible a la memoria consciente. Las dificultades psicológicas pueden derivarse de la muy temprana infancia, e incluso de vivencias prenatales.

En general, la Luna en la Casa Doce indica un deseo bastante claro de regresión a la bienaventuranza de la existencia prenatal. Los que han tenido experiencias difíciles previas al nacimiento, o se vieron privados de la madre a edad muy temprana, necesitarán quizá curar esas heridas antes de poder aceptar la encarnación actual y decir que sí a la vida.

En un sentido más positivo, la Luna en este emplazamiento suele indicar un acceso directo a un caudal de sabiduría que se les hace accesible en los momentos en que más necesarios son la intuición y los recursos interiores.

 

PD: Si alguien quiere saber dónde está su Luna en su Gráfico Natal, me envían su fecha, hora y lugar de nacimiento y a vuelta de correo se lo envío gratis. Por favor escriban a centrogalacticodeluniverso@gmail.com o centro_galactico_universo@hotmail.com El que les quede más cómodo. 

NOTA: Les informo que si bien estos temas son buenos no deben olvidar que están los aspectos de los planetas, las cúspides, los Nodos Lunares, Lilith, El Punto de Fortuna, Quirón, etc. que están en La Carta Natal de cada uno. Esto se conseguirá con un Astróloga/go profesional. Si quieren hacerlo conmigo contáctenme y nos ponemos de acuerdo. Es delicado he tenido consultas de personas que han leído en otros lugares de la Web y han encontrado literatura excesiva no buena que les dio mayor duda sobre los aspectos planetarios y aquellos que no son planetas pero si tienen una importancia mandataria en La Carta Natal o Astral.

Por otro lado, no podría poner aquí de que autores me he nutrido para escribir esta síntesis sobre un tema muy amplio, indudablemente debería nombrar a Liz Greene, Howard Sasportas, Donna Cunningham, Bil Tierney, Sue Tomkins, está última ha sido Decana de La Facultad de Astrología de Londres, y quién hizo el libro más importante de aspectos planetarios. También agradezco a mí Profesora Viviana Widmer, quien me hizo dar los más importantes pasos en esta pasión que es la Astrología.

Ricardo Morando - C. G. D. U. (Marca registrada-Copyright-2009-2016) - Licencia Nº 649 - Prohibida su Reproducción parcial o total.-

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